Curiosidades de la Biblia: Jefté, Eliseo y los osos

En este artículo trataremos dos historias importantes de la Biblia, las cuales me parecen curiosas dado los eventos ocurridos. Primero tenemos la historia de Jefté, ¿les suena este personaje? El libro de Jueces nos habla un poco sobre él, primero dice que era galaadita, luego menciona algunos de sus atributos: “Esforzado y valeroso”. Luego vemos un trasfondo en su vida muy oscuro, y es que su madre era una ramera.

Y para concluir con nuestra introducción  a la vida de este personaje bíblico, encontramos que tuvo que huir de su lugar, ya que sus hermanos no le reconocían por ser hijo de otra mujer:

Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. Huyó, pues, Jefté de sus hermanos, y habitó en tierra de Tob; y se juntaron con él hombres ociosos, los cuales salían con él.

Jueces 11:2-3

Entonces, ahora demos ir a la curiosidad que se encuentra en este capítulo, y es que en primer lugar, los ancianos de Galaad fueron a buscar a Jefté a Tob, ya que los hijos de Amón habían hecho guerra contra Israel, entonces estos fueron a buscarle para que sea caudillo y jefe de Israel, a lo que este aceptó bajo el juramento de que no volvería a ser rechazado como lo hicieron sus hermanos por no ser hijo legitimo.

Luego Jefté hace una promesa bastante curiosa y arriesgada la cual nos llevará a nuestra primera discusión sobre el tema y ha plasmar las únicas dos posturas al respecto:

Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, 31 cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto.

La promesa es esta: Si Dios le daba la victoria, de lo cual estaba completamente seguro, entonces ofrecería en holocausto a “cualquiera” que saliera  de su casa a recibirle. ¿Habrá pensado Jefté bien este asunto, se emocionó en hacer sus votos? ¡Mucho cuidado! esto puede aplicar para nosotros hoy día en pensar qué estamos prometiendo a Dios, si realmente es prudente lo prometido o estamos bajo emociones meramente humanas.

Hay que tener en cuenta que según la traducción hebrea de nuestro Texto, bajo ningún concepto Jefté pensó en un sacrificio humano, de manera que, Adam Clark dice que la traducción correcta deberías ser: “Lo consagraré a Jehová, o lo ofreceré para el holocausto”.

Para Dios el sacrificio humano es completamente abominable:

No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses. Deuteronomio 12:31

El epicentro de nuestro tema está en los versos 34 y 35:

Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí su hija que salía a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija única; no tenía fuera de ella hijo ni hija. Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme.

¡Salió su hija! ¿acaso no pensó este hombre en eso? No, no solo su hija, ¡su única hija!. Y ahí hay otra curiosidad y es el significado tan importante de hacer una promesa a Dios, ejemplo, Eclesiastés 5 nos dice:

Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.

Pero, ¿acaso no era mejor faltar al cumplir ese voto tan osado que hacer sacrificio humano, lo cual es abominable a Jehová? Jefté debió retractarse, entonces, tenemos dos propuestas: Lo hizo y no lo hizo. Comencemos argumentando la primera.Leamos los siguientes versos y saquemos conclusiones:

Ella entonces le respondió: Padre mío, si le has dado palabra a Jehová, haz de mí conforme a lo que prometiste, ya que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Amón. Y volvió a decir a su padre: Concédeme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras. Él entonces dijo: Ve. Y la dejó por dos meses. Y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes. Pasados los dos meses volvió a su padre, quien hizo de ella conforme al voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón. Y se hizo costumbre en Israel, que de año en año fueran las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jefté galaadita, cuatro días en el año.

Los últimos versos al parecer sostienen que lo hizo:

Pasados los dos meses volvió a su padre, quien hizo de ella conforme al voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón. Y se hizo costumbre en Israel, que de año en año fueran las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jefté galaadita, cuatro días en el año.

Los que sostienen que no la mató piensan en que Jefté destinó a su hija para que sirviera velando en la puerta del tabernáculo de reunión.

También piensan que al este ser mencionado como un héroe de la fe en Hebreos 11:

¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas;

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *